El negocio del inglés · Lo que la academia no te cuenta

Veinte niveles, doce stages y una escala del 1 al 10: el nivel que no equivale a nada

El Marco Común Europeo tiene seis niveles y los publica el Consejo de Europa. Muchas academias españolas venden diez, doce o veinte. La diferencia no es de precisión: es que un nivel que solo existe dentro de una academia no se puede enseñar en ningún sitio.

Por Ramón Fandos · profesor de inglés desde 1982 · Actualizado el 17 de agosto de 2026

Empecemos por el número, que es lo único que no admite discusión. El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas lo publica el Consejo de Europa. La versión española la edita el Instituto Cervantes y está completa, gratis y accesible en el Centro Virtual Cervantes. En el capítulo 3 lo dice así:

«Los niveles utilizados son los seis niveles principales presentados en el capítulo 3: A1 (Acceso), A2 (Plataforma), B1 (Umbral), B2 (Avanzado), C1 (Dominio operativo eficaz) y C2 (Maestría).»

Seis. No hay un séptimo. No existe un C1.1, no existe un nivel 14 y no existe un stage 9. Todo lo que te digan por encima de esos seis peldaños es una escala de la casa. Y una escala de la casa no es necesariamente mala. Es que hay que saber qué es antes de pagarla.

Veinte niveles repartidos en cinco

Wall Street English España lo explica en su página de niveles:

«Wall Street English ofrece 20 niveles de inglés, desde principiante hasta avanzado, que están alineados con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER).»

Veinte peldaños propios alineados con seis oficiales. En esa misma página, la correspondencia que se muestra reparte esos veinte niveles entre cinco de los seis del Marco, y el peldaño más alto no llega al C2.

Haz la cuenta tú. Si veinte niveles caben en cinco, cada nivel del Marco tiene dentro cuatro niveles de la academia. Eso significa que puedes subir de nivel cuatro veces seguidas, sentir que avanzas cuatro veces, y haber avanzado uno solo en la escala que reconoce el mundo de fuera.

Del 1 al 10, en una página titulada con el Marco

Berlitz España tiene una página sobre niveles de idiomas encabezada con el Marco Común Europeo. Lo que describe dentro es su propia escala:

«Nuestra escala va desde el 1 (principiante) hasta el 10 (profesional) y valora tu nivel de competencia lingüística y tus habilidades prácticas.»

La página dice también que sus niveles están alineados con el Marco Común Europeo, pero lo que te va a decir tu profesor y lo que va a figurar en tu expediente es el número de la casa. Y saber que existe un nivel 7 no te dice si ese 7 es un B1, un B2 o un C1.

Las tres cosas que pierdes

Esto no es una discusión de nomenclatura. Cuando tu nivel es propio de la academia, pierdes tres cosas muy concretas.

  1. No lo puedes demostrar fuera. Una empresa pide B2. Una universidad pide B2 o C1. Un Erasmus, una oposición y una convalidación piden letra y número del Marco. Nadie ha pedido jamás un «nivel 14» ni un «stage 9». El día que te haga falta acreditar tu inglés, el certificado que te han dado no entra en la casilla del formulario.
  2. No sabes cuánto te falta. Si vas por el nivel 8 de 20, la sensación es que llevas el 40 % del camino. Si esos veinte niveles caben en cinco del Marco y el último no llega al C2, ese 40 % no es el 40 % del inglés. Es el 40 % de un temario. Son cosas distintas y la escala propia no te deja distinguirlas.
  3. No puedes comparar dos academias. El nivel 6 de una, el stage 6 de otra y el B1 de la tercera no son lo mismo, y desde fuera no hay manera de averiguarlo. Sin unidad común no hay comparación posible, y sin comparación posible no hay decisión informada. Ese es el efecto práctico, lo pretenda alguien o no.

Valoración mía

Una escalera de veinte peldaños produce una sensación de avance constante. Subes cada pocos meses, te lo comunican, te felicitan, y la matrícula se renueva con la sensación de que la cosa marcha. Con seis niveles, pasar de B1 a B2 puede llevarte un curso entero sin nada que celebrar por el camino, y eso es mucho más difícil de vender.

No atribuyo intenciones a nadie. Digo cuál es el efecto, y digo lo que llevo repitiendo desde hace años: el negocio no está en tu progreso, sino en tu permanencia. Una escala que solo se puede medir dentro es una escala que te obliga a quedarte dentro para saber cómo vas.

Y lo que ninguna de estas escalas mide

Aquí viene lo incómodo, y me incluyo. Ni la escala de veinte, ni la de doce, ni la de diez, ni tampoco los seis niveles del Marco, te dicen lo único que de verdad importa el primer día: si tu confusión está bajando.

Si haces un curso y no notas desde el primer día que la confusión baja, ese curso no sirve. Da igual el número que te pongan encima. Tú piensas en español y tienes que decirlo en inglés, y lo que necesitas saber es si estás resolviendo ese salto con menos dudas que ayer. El español es tu punto de partida, no tu enemigo. Un método que no enseña desde el español está condenado a fracasar, tenga la escala que tenga.

El Marco sirve para acreditar. Sirve para que un tercero sepa qué sabes hacer. No sirve para saber si el curso que estás pagando funciona. Son dos preguntas distintas y conviene no mezclarlas: una escala inventada estropea la primera, y una escala oficial no responde por sí sola a la segunda.

Qué preguntar antes de firmar

Cinco preguntas. Por escrito, por correo, antes de pagar. Si las respuestas no llegan claras, ya tienes la información que buscabas.

  1. ¿A qué nivel del Marco equivale exactamente el nivel que me asignáis hoy? Que te contesten con letra y número: A2, B1, B2.
  2. ¿A qué nivel del Marco equivale el último nivel del programa completo? Si el final es un B2, sabes desde ya que el C1 y el C2 no están dentro de lo que estás comprando.
  3. ¿Cuántos niveles vuestros hay dentro de cada nivel del Marco? Si son cuatro, subir cuatro veces es subir una de verdad.
  4. ¿El certificado que me entregáis lleva escrito el nivel del Marco? Un papel que dice «nivel 12» no rellena ninguna casilla fuera.
  5. ¿Con qué prueba habéis medido mi nivel y quién la ha diseñado?
Y un último paso que te cuesta veinte minutos y cero euros. Entra en el Centro Virtual Cervantes, abre el capítulo 3 del Marco y lee la descripción de A2, B1 y B2. Son unos párrafos, están en español y describen lo que se supone que sabes hacer en cada uno. Después mira dónde te ha colocado tu academia y comprueba si encaja. Si el nivel que te han vendido no cabe en esa tabla, no es un nivel: es un peldaño de una escalera privada.

Fuentes

  1. Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, capítulo 3. Consejo de Europa, versión española del Instituto Cervantes en el Centro Virtual Cervantes
  2. Wall Street English España, niveles de inglés
  3. Berlitz España, niveles de idiomas

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