Abre el buscador y escribe "aprender inglés rápido". En dos clics tienes anuncios con una fecha puesta. Tres meses. Seis meses. Un mes. La pregunta que nadie te hace antes de pagar la matrícula es esta: esa fecha, ¿significa algo o es solo un número que vende?
Tres anuncios, tres plazos
Sunny Academy, academia de inglés e italiano en Madrid, con sede en la Carrera de San Jerónimo 16, lo escribe así en su propia web:
Amigos Ingleses, escuela de inglés online en español que dice tener más de un millón de alumnos, vende un curso llamado Fluency Express con esta promesa:
Y DRC Academy, que opera bajo la marca ClasYou LLC y da un WhatsApp con prefijo de Irlanda, mete el plazo más corto de los tres directamente en la etiqueta que Google muestra como título del resultado de búsqueda:
Esa frase no está en el titular grande que el alumno lee al entrar en la página. Está en el título que ve primero, antes de hacer clic, cuando todavía no ha leído una sola línea del curso.
Lo que falta en los tres anuncios
Ninguno de los tres dice desde qué nivel se cuenta el plazo. Ninguno dice cuántas horas de estudio hacen falta para cumplirlo. Ninguno define qué entiende por "fluido" o por "hablar inglés". Son palabras que cada alumno interpreta a su manera, y esa interpretación libre es justo lo que vende el anuncio.
Qué dice la ley sobre poner una fecha en un anuncio
La Ley 3/1991, de Competencia Desleal, define en su artículo 5 qué es un acto de engaño. El texto, leído en el BOE, dice esto:
Fíjate en un detalle. El artículo no habla solo de mentir. Habla también de información veraz que, por cómo se presenta, puede inducir a error. Un plazo sin matices entra en ese terreno: puede ser cierto para un alumno concreto, en un caso concreto, y aun así confundir a todos los demás que lo leen sin ese contexto.
La Ley General de Publicidad va en la misma dirección y también prohíbe la publicidad que puede inducir a error a quien la recibe. No he podido verificar en el BOE el número exacto del artículo que aplicaría aquí, así que no lo cito. La idea general, en todo caso, coincide con la que acabas de leer en la Ley de Competencia Desleal.
Poner un plazo en un anuncio no es ilegal en sí mismo. Lo que la ley vigila es si ese plazo, tal y como está escrito, puede inducir a error sobre lo que el alumno va a conseguir. Eso lo decide, caso por caso, quien tenga que decidirlo. No yo desde aquí.
El motivo de fondo
Llevo 44 años dando clase. Y esto lo digo siempre: si un método no enseña desde el español, está condenado a fracasar. Un plazo cerrado hace algo parecido, pero al revés. En vez de arreglar el método, fija la meta. Y si el alumno no llega a esa meta en esa fecha, la culpa cae sobre él, no sobre el curso.
Mi doctrina es otra: el problema no eres tú, es el método. Si un curso funciona, notas que la confusión baja desde el primer día. Eso se siente clase a clase. No se mide con un calendario impreso en un anuncio.
Y hay algo más que repito siempre: el negocio no está en tu progreso, está en tu permanencia. Un plazo corto y llamativo capta la matrícula. Lo que pasa después de esa fecha, cuando el alumno sigue sin soltarse, ya no sale en el anuncio.
No sé si Sunny Academy, Amigos Ingleses o DRC Academy cumplen lo que prometen a sus alumnos. No tengo datos para decirlo y no lo voy a inventar. Lo único que puedo decirte es esto: antes de pagar por una fecha, pregunta qué método hay detrás de esa fecha. La fecha la pone el anuncio. El método lo pones tú, o lo pone quien te enseña.
Fuentes
- Sunny Academy, "Academia de inglés en Madrid: aprender en 3 meses"
- Amigos Ingleses, curso Fluency Express
- DRC Academy, cursos de inglés online intensivos
- Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal (BOE, artículo 5)
Si esto te ha aclarado algo, así está explicado todo lo demás. La prueba de nivel te dice por dónde te conviene empezar, y los 12 cursos van con cualquiera de los dos planes.